lo que pienso, ilusionismo, matemáticas, rompecabezas, juegos, Velayos' cube, y lo que pase por mi cabeza
30 Nov
Cuatro matemáticos de diversas edades y condiciones, desconocidos entre sí, son convocados por carta por un tal Fermat para participar en un misterioso y exclusivo concurso. De este modo, los cinco se reúnen en un inmenso almacén de grano, en mitad del campo, pero dentro del cual hay una habitación perfectamente amueblada y equipada. Al poco de comenzar la reunión, al tal Fermat le llaman por teléfono y abandona el lugar. Quedan así tres hombres y una mujer, que deberán luchar contra el reloj y una angustia creciente. Pues, en cuanto se pasan del tiempo previsto para resolver los problemas lógicos, que les plantean a través de una PDA, la habitación comienza a menguar, triturando todo lo que las paredes encuentran a su paso.
25 Nov
Seguimos con los inventos de mi época estudiantil. Seguimos con los plegados.
Hay que recortar un cuadrado y doblarlo para que forme una cuadrícula de 4×4 cuadraditos. Se debe cortar por la línea continua. Las líneas discontinuas indican por donde se puede doblar.


El juego consiste en:
¿Alguien juega? Hola, gato.
23 Nov
Esto nos lo enseñó mi profesor de 3º de BUP, D. José Luis Jimenez Villanueva. Gran profesor y una gran persona.
Tres granjeros discutían sobre los precios de sus productos y no sé cómo (porque no me acuerdo de qué cosas hablaban) llegaron al cálculo de venticuatro entre los tres que eran (24 de algo, euros el kilo, o no sé)
El caso es que el primero dijo “¡A diecisiete!” Los demás dijeron: “Hombre, me parece mucho. Así de cabeza…” El primero cogió lápiz y papel y escribió:

Y dijo “cojo el cuatro, entre tres, a uno”

Me sobra 1. Bajo el dos.

“Ventinuo entre tres, a… siete. Resto cero.”

El segundo seguía sin estar convencido, así que dijo “Déjame comprobarlo” Así que escribió:

“Siete por tres… ventiuno”, dijo.

“Tres por uno es tres”

“Ventiuno y tres son venticuatro. Correcto”

Pero el tercero era el más terco. “No me convence del todo. Dejadme hacer una última comprobación”

Señalando los sietes dijo “Siete y site, son catorce. Y siete son ventiuno.”
Y señalando los unos continuó diciendo “ventidós, ventitres y venticuatro ¡Es correcto!”

Claro, que mi profesor no preguntaba dónde estaba el fallo.
22 Nov
Nada más decir que he cambiado un poquito la apariencia, como se observa y que, además, podéis suscribiros vía FeedBurner.
20 Nov
Pista: Intenta coger una solución cerrada e intenta cambiar piezas.