lo que pienso, ilusionismo, matemáticas, rompecabezas, juegos, Velayos' cube, y lo que pase por mi cabeza
20 dic
Desde Papelitos.net queremos felicitar en estas fechas de la Natividad a cada uno de nuestros lectores. Que el Niño Jesús nos de, sobre todo, mucha felicidad en este 2009.
Para ver el vídeo divertido hay que escribir una contraseña: las iniciales de mi hijo en minúsculas. Si se llamara Fernando Alfredo Velayos, tendrías que poner “fav”
¡¡Feliz Navidad!!
14 dic
Ya están actualizadas las Misas de España, en mi sección de Datos.
2 dic
A mi abuela Nico (12/octubre/1912 – 30/noviembre/2008) le gustaba decir “yo tengo seis nietos como seis soles”, y es que tenía alma de poetisa. Pues nosotros teníamos una abuela que era un sol. Siempre estaba de buen humor y se reía todo el día, así de joven se mantuvo hasta sus recién cumplidos 96 años. Si nos reíamos ella se reía, si ella se reía, nosotros también. Recuerdo que saltaba a la comba y tocaba el suelo con las manos, sin flexionar las rodillas. Le gustaba decir que era la Súper-abuela.
Las cigalas en el agua
El que nada no se ahoga
Una, dos y tres, Juana, María y Miguel
…
Hablaba del revés (invertía las palabras sílaba por sílaba) y cantaba “el patio de mi casa” del revés (del “vesré”)
El otipa de mi saca es larcutipar, doancu veellu se jamo moco los masdé
Dejo una poesía suya, que recitaba, que es, en mi opinión, la más bella de todas:
Quieto, clavado en la cumbre,
Al abrigo de la lumbre
Que le presta su calor,
Como un pináculo aguja,
Sobre el cielo se dibuja
La silueta del pastor.
Está desnutrido, es viejo,
Dos chispas, un entrecejo,
Dos cepillos y un ojal,
Tres pinchos y una mampara
Son los rasgos de su cara,
Cubierta por un breñal.
Sobre este rostro de hueso
Pone siempre el primer beso
La primera luz del día.
Otro postrero le ofrece
Cuando su brillo decrece
Ante la noche sombría.
Ya sin sol, año tras año,
Se esconde con su rebaño
En la choza del redil.
Allí cumple su condena
Sin conversación, sin cena,
Sin camastro y sin candil.
Vida triste, vida dura
Es la vida del pastor.
Pero quien goza y delira,
¿No encuentra como mentira
Los delirios de su goce?
Y quien piensa ser amado,
¿No vive con el cuidado
De un dolor que le destroce?
Y quien lucha y ambiciona,
¿No encuentra como corona
El escarnio de la suerte?
Vale más vivir la vida
Solitaria y escondida,
Sin ternura y sin afán,
Alimentando en la cumbre
Un amor sólo, la lumbre,
Y sólo un amigo, el pan.
Vida triste, vida dura
Es la vida del pastor
Y por eso es la mejor.