Basura. El hombre es el único animal capaz de generar basura, auténtica basura. Me refiero a todo lo que somos capaces de acumular y, en un breve período de  tiempo, ya no nos interesa en absoluto.

Hagamos examen. Lo que hacemos en un baño lo descartamos por ser escrupulosos, pero fijémonos, en primer lugar, en la cantidad ingente de papel que acumulamos: facturas, apuntes de carrera, cartas de amigos (amigos a los que ya no vemos), revistas viejas, recortes de periódicos, recetas, hojas impresas, ensayos de relatos inacabados, dibujos incompletos, listas de la compra, facturas… Después, la ropa que ya no usamos, zapatos viejos, pantalones, camisas anticuadas, camisetas que nos quedan pequeñas y que nos hacen gracia, ropa minúscula de niño… Material de oficina, bolis, gomas, plumas (aquellas que nunca hemos usado)… en mi caso aparatitos inservibles, cables de conexiones ¿COM? discos duros, ¿disquetes? ¿cintas de vídeo? ¿vinilos? Todo lo que podemos acumular en un año y que en un ataque de “limpieza general” tiramos todo ¡a la basura! Parte reciclamos (más bien van a parar a contenedores específicos) y parte tiramos sin más. Bolsas y bolsas, cajas y cajas. Basura. Basura.

Está bien, estamos concienciados, reciclamos o creemos que lo hacemos, pero somos capaces de acumular bastante mierda (porque es lo que es) biodegradable o no. Una y otra vez.

Yo estoy bastante apartado de la política y de lo histórico-social-etc., soy un ignorante en rasgos generales, pero supongo que los principales países conocen el tema y nos educan sobre cómo no perjudicar el medio ambiente con tanta porquería.

Y yo digo, ¿alguien habla alguna vez de la basura digital? ¿ecologismo digital?

“Y eso ¿qué es?” me preguntarás. Pues es la basura que acumulamos en nuestros discos duros, memorias y, también, en eso que llaman la nube en Internet.

Volvamos a hacer examen. Copias de seguridad de documentos de trabajo (aquellos de los que nadie se acuerda), otros documentos, fotos; muchas fotos, cuanto más recientes más gigantes (más megapíxeles) con sus respectivas copias; juegos, vídeos, películas, porrones de mp3 de discos que ya no escuchas y sobre todo y, principalmente, basura que dejamos en Internet. Blogs que se empiezan y no se acaban, comentarios en foros, textos en las redes sociales, porquerías digitales. Y, ¿qué me dices de los piratas y de sus millones de páginas de warez? ¿Y la pornografía? Fotos de usar y tirar, millones de fotos de… en fin… guarras. Todo basura por todo Internet y por nuestros discos y memorias.

Nada se tira, todo se queda en el mundo digital. Ahora disfrutamos de tanta porquería porque “en Internet se encuentra de todo”, decimos. Pues bien, no existe el espacio infinito, eso ya lo sabían los griegos. Nada es eterno en este mundo y el chollo en algún momento hará pluf. Es decir, que lo que el hombre es capaz de almacenar superará, en algún momento, la capacidad real de las máquinas. De eso estoy convencido.

Pensando un poco, en primer lugar, toda la información queda almacenada en aparatitos (discos, memorias, cintas) y cuando ya no se quiere se convierten en basura real, bien por ser tecnología obsoleta o bien porque ya no cabe más información. Pensemos en la cantidad de servidores que hay en todo el mundo soportando tanta mierda.

Es ahí donde entra el ecologismo digital: ¿has pensado en si esa foto, documento, fichero, la usarás eternamente? No, ¿verdad? Pues en algún momento se convertirá en porquería inservible. ¿Crees que tus nietos utilizarán esos ficheros? Una minúscula, ínfima, parte de ellos. ¿Alguien ha pensado en qué va a pasar con tanta información inservible dentro de 100 años?

Ahora las empresas no se preocupan, suben absolutamente todo a Internet (véase el ejemplo de ABC, no sé) Todo-todo, se digitaliza cualquier cosa y se sube. Me recuerdan a aquellas librerías que venden libros antiguos y de ocasión. Montones de basura. Una pequeñísima parte es interesante. Y para más INRI toda esa porquería se digitaliza. Es de locos.

Pero con una buena concienciación podemos acabar con esto. La regla es muy sencilla: nadie te lee, entonces te eliminamos tu sitio web. La basura digital es fácil de eliminar: delete. Pero, me dirás, ¿y si en un futuro es interesante eso que se borró? Si te interesa mantenerlo págalo, con una cantidad extra y algún servicio lo mantendrá hasta que tus nietos no quieran pagarlo.

Esas son las reglas básicas para Internet:

  1. No tienes visitas, desapareces.
  2. No quieres desaparecer, págalo.
  3. Lo que hagas en tu casa dependerá de ti, pero piensa que todo eso irá a parar al vertedero en menos de 50 años.

Supongo que ahora toca esperar unos añitos (no muchos) para ver como todo empieza a chirriar y los intelectuales del momento se plantearán qué hacer con tanta BASURA.